viernes, 8 de junio de 2012

NARRACIÓN COLECTIVA


VERSIÓN PROPIA 

En ese irreal sueño imaginaba como sería mi futura vida con Juan. Vivíamos en una pequeña pero acogedora casa en el centro de la ciudad. Juan me amaba con todo su corazón pero, en cambio, yo sentía afecto y ternura, no amor. Me pregunté porque residía con él y hallé la respuesta: todo lo hacía por él, por ese chico que me había ayudado desde que nos conocimos en Irán, y esta era mi manera de agradecerle todo su amparo. Pero yo no sentía lo mismo, no me quitaba del pensamiento a Marcus, solo pensaba en él y desearía que mi futuro fuera con Marcus. No me podía imaginar que sintió después de verme con Juan. Estoy segura que no pensó nada positivo y por esa razón necesitaba hablar con Marcus y declararle todo lo que sentía y sentiré siempre.
De repente, me desperté. Por suerte, era un sueño, y podía arreglar mi error. Mi mente quería olvidar a Marcus, pero mi corazón no podía. Primero, decidí explicarle a Juan que yo también lo quería, pero desde otro punto de vista, lo quería como un amigo. No era mi anhelo dejarlo de verlo, necesitaba su apoyo incondicional porque era lo único que tenía en mi miserable vida.
Repentinamente, me acordé que estaba en el hospital y no tenía ninguna noticia de Juan. Asustada y angustiada recorrí con la mirada todas las camas pero no lo encontraba, estaba muy nerviosa, no podía ver con claridad. Se acercó un hombre que no pude reconocer y me dijo…





VERSIÓN RECTIFICADA 

En ese irreal sueño imaginaba cómo sería mi futura vida con Juan. Vivíamos en una pequeña pero acogedora casa en el centro de la ciudad. Juan me amaba con todo su corazón pero, en cambio, yo solo sentía afecto y ternura, no amor. Me pregunté por qué residía con él y hallé la respuesta: todo lo hacía por él, por ese chico que me había ayudado desde que nos conocimos en Irán, y esta era mi manera de agradecerle todo su amparo. Pero yo no compartía los mismos sentimientos, no podía sacarme de la cabeza a Marcus, solo pensaba en él y deseaba que mi futuro fuera con Marcus. La verdad, no podía llegar a imaginar qué debió sentir al verme con Juan. Estoy segura de que no pensó nada positivo y por esa razón necesitaba hablar con él para aclararle la situación y declararme.
Me desperté de un sobresalto. Por suerte, había sido solamente un sueño. ¡Todavía podía arreglar el error! Mi mente quería olvidar a Marcus, pero mi corazón era incapaz. Así que me sinceré con Juan. Decidí explicarle que yo también lo quería, pero de otra forma, lo quería como un amigo. No era mi anhelo dejar de verlo, necesitaba su apoyo incondicional porque era lo único que tenía en mi miserable vida, y en Irán.
Repentinamente, me acordé de que estaba en el hospital y de que no tenía ninguna noticia de Juan. Asustada y angustiada recorrí con la mirada todas las camas pero no lo encontré. Estaba muy nerviosa, y además no podía ver con claridad. Se acercó a mí un hombre a quien no pude reconocer y me dijo… 


No hay comentarios:

Publicar un comentario