VERSIÓN PROPIA
En ese irreal sueño
imaginaba como sería mi futura vida con Juan. Vivíamos en una pequeña pero
acogedora casa en el centro de la ciudad. Juan me amaba con todo su corazón
pero, en cambio, yo sentía afecto y ternura, no amor. Me pregunté porque residía
con él y hallé la respuesta: todo lo hacía por él, por ese chico que me había
ayudado desde que nos conocimos en Irán, y esta era mi manera de agradecerle
todo su amparo. Pero yo no sentía lo mismo, no me quitaba del pensamiento a
Marcus, solo pensaba en él y desearía que mi futuro fuera con Marcus. No me podía
imaginar que sintió después de verme con Juan. Estoy segura que no pensó nada
positivo y por esa razón necesitaba hablar con Marcus y declararle todo lo que
sentía y sentiré siempre.
De repente, me desperté. Por
suerte, era un sueño, y podía arreglar mi error. Mi mente quería olvidar a
Marcus, pero mi corazón no podía. Primero, decidí explicarle a Juan que yo
también lo quería, pero desde otro punto de vista, lo quería como un amigo. No era
mi anhelo dejarlo de verlo, necesitaba su apoyo incondicional porque era lo
único que tenía en mi miserable vida.
Repentinamente, me acordé
que estaba en el hospital y no tenía ninguna noticia de Juan. Asustada y
angustiada recorrí con la mirada todas las camas pero no lo encontraba, estaba
muy nerviosa, no podía ver con claridad. Se acercó un hombre que no pude
reconocer y me dijo…
VERSIÓN RECTIFICADA
En ese irreal sueño
imaginaba cómo sería mi futura vida con Juan. Vivíamos en una pequeña pero
acogedora casa en el centro de la ciudad. Juan me amaba con todo su corazón
pero, en cambio, yo solo sentía afecto y ternura, no amor. Me pregunté por qué
residía con él y hallé la respuesta: todo lo hacía por él, por ese chico que me
había ayudado desde que nos conocimos en Irán, y esta era mi manera de
agradecerle todo su amparo. Pero yo no compartía los mismos sentimientos, no
podía sacarme de la cabeza a Marcus, solo pensaba en él y deseaba que mi futuro
fuera con Marcus. La verdad, no podía llegar a imaginar qué debió sentir al
verme con Juan. Estoy segura de que no pensó nada positivo y por esa razón
necesitaba hablar con él para aclararle la situación y declararme.
Me desperté de un
sobresalto. Por suerte, había sido solamente un sueño. ¡Todavía podía arreglar
el error! Mi mente quería olvidar a Marcus, pero mi corazón era incapaz. Así
que me sinceré con Juan. Decidí explicarle que yo también lo quería, pero de
otra forma, lo quería como un amigo. No era mi anhelo dejar de verlo,
necesitaba su apoyo incondicional porque era lo único que tenía en mi miserable
vida, y en Irán.
Repentinamente, me acordé de
que estaba en el hospital y de que no tenía ninguna noticia de Juan. Asustada y
angustiada recorrí con la mirada todas las camas pero no lo encontré. Estaba
muy nerviosa, y además no podía ver con claridad. Se acercó a mí un hombre a
quien no pude reconocer y me dijo…
No hay comentarios:
Publicar un comentario