En esta versión cinematográfica dirigida por James Cameron de la célebre y soberbia novela titulada “Relato de un náufrago”, el director ha abandonado completamente el planteamiento original de la novela.
Aunque la premisa de la película trata de una transición de sucesos que le ocurren durante diez días a un marino llamado Luis Alejando Velasco al caer al agua de un destructor de la Marina de Guerra de Colombia durante una tormenta, Relato de un náufrago empieza con un arranque espectacular y sugerente a causa de los inmejorables efectos especiales. Pero a medida que la película transcurre, su calidad va empeorando hasta finalizar con un desenlace decepcionante.
Adam Sandler le da vida al protagonista del relato, Luis Alejandro Velasco, de manera desmesurada e incoherente, aunque da un aire cómico y divertido a la deplorable película.
A consecuencia de la chocante e insólita combinación del extremo dramatismo con la comedia, el falaz filme no ha obtenido el éxito que se deseaba. Una de las escenas en la que se aprecia el motivo de la insignificante popularidad de la película es aquella en la cual Jaime Manjarrés, el compañero que se le aparece en alucinaciones a Velasco, es devorado por un tiburón y la reacción del protagonista resulta estúpida e infantil.
En conclusión, la recreación del relato resultó una aberración que no se merece la magnífica novela de un escritor del calibre de Gabriel García Márquez.